Cuénteme, don Nico: ¿por qué pone ese muñeco con esa piedra en la mano en medio de su milpa?, pregunté un día a un ancianito agricultor.

Chaac tenía la trompa larga inclinada hacia arriba, y dos enormes colmillos enrollados; semejaba un hombre viejo muy parecido a un reptil, siempre llevaba un hacha, símbolo del trueno y del rayo, pues era el dios del agua, de la lluvia y de la fertilidad de los antiguos mayas.