México Lindo y Querido - Biografía de Jesús Negrete "El Tigre de Santa Julia"

Biografía de Jesús Negrete "El Tigre de Santa Julia"

Biografías de la Revolución Mexicana
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México tiene muchos héroes, varios de ellos renombrados por la bondad y la lealtad, pero uno de ellos, El tigre de Santa Julia, llamado bandolero por los líderes del país, fue recordado no solo por como defendía al pueblo, si no por cómo fue apresado y fusilado.

Jesús Negrete nació en el estado de Guanajuato en 1883, pero afincado en la Ciudad de México a partir de 1900,  se hizo famoso por ser una combinación de héroe justiciero callejero.

A principios de 1905, en la Villa de Guadalupe, él junto con otros maleantes amigos suyos asaltaron a los empleados de una lechería y después se metieron a robar a una gendarmería, de donde sacaron las armas y municiones que usarían para futuros robos y donde encontró uno de sus tesoros una colt calibre 44 con cacha nácar (una pistola).

Paso el tiempo y los asaltos se hicieron constantes, y la banda se empezó a hacer famosa por el barrio de Santa Julia, y donde Jesús Negrete en un tiroteo mato a dos gendarmes y lo apodaron “Tigre de Santa Julia”.

Tiempo después la banda fue aprehendida y llevada a la cárcel de Belem, de donde se fugaron. El Tigre huyo rumbo a Tacubaya, al barrio de Puerto Pinto, donde vivía su novia Guadalupe Guerrero.

El Coronel Félix Díaz, sobrino del General Porfirio Díaz, recibió la orden de detener lo más pronto posible al Tigre, para evitar que siguiera tomando fuerza entre la sociedad y, en una de esas, llegara a convertirse en una especie de lí¬der social capaz de organizar una revuelta.

Francisco Chávez, policía encargado de la captura, tras varios intentos busco la manera de llegar al Tigre, pero no a la fuerza; Así que el policía, disfrazado de civil, empezó a correr la versión de que tenía amores clandestinos con  Guadalupe Guerrero. No pasó mucho tiempo en que el Tigre de Santa Julia se enterara y fue presa de terribles celos; el temible bandido, herido en su orgullo de hombre, olvidó sus precauciones y empezó a visitar más seguido a su amante.

Al enterarse la policía, fueron a buscarlo a casa de su novia, pero salieron con las manos vacías.

Al salir, los gendarmes decidieron buscarlo detrás de la casa y encontraron, al bandolero, haciendo sus necesidades, escondido detrás unos magueyes y en una posición poco cómoda para El Tigre de Santa Julia.

Se dice que nuestro protagonista, al saberse descubierto y capturado, simplemente les dijo a los gendarmes que lo dejaran terminar lo que estaba haciendo y, una vez que acabó, pidió que no lo esposaran. Jesús Negrete fue llevado de nueva cuenta a la cárcel de Belem, donde un pelotón de fusilamiento terminó asesinándolo. Es de ahí la frase coloquial, “me agarraron como al Tigre de Santa Julia”.